28.3.06

Asi mejor



Tristes, dulces, valientes o alegres...
No paran, van y vienen.
Y no tardo en darme cuenta
del poder que poseen.

Vengo con esto

No volveré como me he ido.
Y no importa lo que lleve en el bolsillo,
ni las escasas beldades de mi físico.
Mucho menos si mi equipaje es más chico.

Traigo en mis pupilas, las imágenes;
en mi memoria, los recuerdos;
en mis oídos, las palabras;
y en mi corazón, todavía un hueco.

Espero que con esto alcance para algo.

Siempre hay alguien contento

Hasta con este calor infernal,
hay quien está contento,
y sino,
pregúntenle a la chicharra.

Hasta con este frío boreal,
hay quien esta contento,
y sino...
sino que te pregunten a vos.

Una pregunta

Miro al mar, y me gusta.
Miro la luna, y me gusta.
Ellos se dan cuenta
(lo charlan en la cama,
antes que ella se vaya)
entonces, me pregunto
¿cómo no te das cuenta vos?

Flor

Quiero una flor,
que huela, suave;
que huela, dulce;
que huela, violeta;
que huela, susurros;
que huela, a ti.
Quiero tu flor.

Sueño todo el tiempo

Soñaré contigo,
despierto o dormido,
hasta que te encuentre
a mi lado soñando.

Volar, volar, volar

Infla un globo
y suéltalo.
¡Qué lindo es verlo volar!

Coje una jaula
y ábrela.
¡Qué lindo es verlo volar!

Abre tu corazón
y préstamelo.
¡Qué lindo que es volar!

Voy

Ese brillo.
Esa pícara.
Van de la mano
hacia ti.
Y yo,
voy hacia allí.
No esperes
que no.
Espera.
¡Que sí!

Tu arte

Bebo tu arte
y empiezo a correr.
Llego a un cielo, creo,
y vuelvo a beber.

Me llevo tus ojos,
tus labios, tus pies,
tus manos, tu pelo,
tu sonrisa también.

Te creo perdida,
y vuelves otra vez.
Te creo mentiras,
que quiero creer.

No vales, mi vida,
me apuntó la sien.
Como un estornudo,
al fin, me libré.

Las hojas

Las hojas,
no caen del árbol
y forman un colchón.

Las hojas,
forman un colchón
al caer del árbol.

23.2.06

Un sueño

Si te he besado los pies soñando,

es porque quiero que tus pasos sean los míos.

Renacer

El viento se ha cebado con esas pobres plantas,

arrancándole sus flores, esparciéndolas por todo el piso.

Me detengo, y recojo una.

Es bella, si.

Pero tirada ahí, pierde todo.

Más adelante, hay unos árboles raquíticos.

Sólo ramas, podados y sin siquiera hojas.

Me acerco y coloco la flor en una de sus hendiduras.

Ahora su belleza recupera el sentido.

Ahora

No he querido prolongar la agonía,

y es lo único que me queda ahora.


Ya ni mis lágrimas, ofendidas,

quieren venir a verme.

2.1.06

Bouzoukis

Auxilio

Vive sin freno, buscando, conociendo, equivocándose.

Escucha, de repente, la relajante y dulce voz que lo detendrá.

Ensayo y error, muerte al amor.

¡Te amo! Donde quiera que estés.

13.12.05

Días de ocio en la ciudad que fue (Jorge Teillier *)

Nadie me entiende sino el Gato Pedro
Le daré una botas para que llegue a la Ciudad que Fue
Y deje de dormir frente a la chimenea que en el
Molino encienden en pleno verano
En el Sur Profundo tendrá que cazar ratones
Y vivir con colores propios
Mientras yo voy al cementerio
Del brazo de la hija del capitán del Puerto
Donde hace cuarenta años que no pasa ninguna nave
El tontito del pueblo me pregunta si yo soy poeta
Y yo le recito "Asteroides" de Pedro Antonio González
Todos creen que yo lo escribí
Y firmo autógrafos para los hijos de los parroquianos
Ya no hay barcos
Ya no hay trenes
Los diarios de la Capital llegan al día siguiente de su aparición
Le regalé al Cura Párroco "La Mente Drogada. Cómo Librarse de las Dependencias"
De los doctores Hudgson y Miller
Mientras un niño echa anilina a la pila del agua bendita
Que Nuestro Señor me libre del trabajo
Sólo quiero que se abran para mí las puertas de marfil del ocio
Y yo quiero que esto no sea un poema
Sino una página en blanco.

*El poeta Jorge Teillier nació en Lautaro, Chile, en 1935 y murió en 1996. La poesía de Teillier descansa en principio en la tradición de la representación lárica (poesía del lar, del origen, de la frontera), aunque su obra trasciende el rótulo del arraigo lárico cuyos antecedentes se encuentran en Chile en Efraín Barquero (V.) y Rolando Cárdenas. Sus poemas arrancan del recuerdo ingenuo y la nostalgia con una cierta esperanza de asir el paraíso perdido, el cual paulatinamente se desintegra y se convierte en pura imagen soñada. El poeta se inició a los 12 años en la escritura, bebiendo las aguas de los libros de aventuras, Panait Istrati, Knut Hamsun, Julio Veme y los cuentos de hadas. Posteriormente se alimenta de los poetas del modernismo hispanoamericano (V.), de Vicente Huidobro y de la tradición universal de Jorge Manr ique, Rainer María Rilke y Francois Villon. Se le vincula también con Höderlin y Trakl. Para él, lo importante en la poesía no es lo estético, sino la creación del mito y de un espacio o tiempo que trasciendan lo cotidiano, utilizando lo cotidiano. El poeta no debe significar sino ser. Postula un tiempo de arraigo frente a la generación de los años 50, que postulaba el éxodo hacia las ciudades. En su poesía existe el Sur mítico y lluvioso de Pablo Neruda , pero desrealizado por una creación verbal en donde los lugares de provincia se tiñen de referencias melancólicas y simbólicas que se hacen universales. El poeta aparece como el sobreviviente de un paraíso perdido, como testigo visionario de una época dorada de la humanidad que conserva a través de los tiempos el mito y la imagen esencial de las cosas: casa, tierra, árbol. Pero el recuerdo ingenuo e incorruptible que se recupera por medio de la memoria, se trasciende sólo momentáneamente y culmina con su paulatina desintegración. Como en Enrique Lihn (V.) y en Barquero, hay en su obra una voluntad rendida, en que el presente carece de toda intensidad y la visión de lo cotidiano es desoladora: persiste sólo lo estéril y lo deshabitado. Frente a ello se buscan las huellas perdidas, para acceder al lugar maravilloso de donde venimos. A través del recuerdo, la realidad cotidiana se hace visible y se recupera. Pero ella solamente sobrevive en los lugares del hallazgo, constituido por los residuos del pasado y los espacios secretos y ocultos: el espacio encubre al tiempo. De este modo, en Teillier hay dos momentos estéticos recurrentes que el poema recupera: el momento ingenuo de la infancia y el del recuerdo. La poesía de Teillier se encarna en la polaridad entre la felicidad del tiempo del origen recordado y el dolor de su desintegración. El sujeto de la poesía de Teillier es un desterrado que vive en la ciudad moderna y que fantasmalmente vuelve una y otra vez al espacio de la infancia, de la frontera, del límite, para reencontrarse con algo que ya no existe. Frente a la tradición totalizadora de las vanguardias y los planteamientos rupturistas de la antipoesía (V. Poemas y antipoemas), Jorge Teillier convirtió de nuevo la poesía en experiencia vital ligada a una memoria poética que busca sus símbolos ancestrales y puros. Esa búsqueda primordial lo convirtió en uno de los poetas chilenos más originales de la actualidad.

7.12.05

Mi búsqueda fue en silencio

Soñé un momento hace mucho tiempo.
Fue un sueño largo, en el que estaba despierto.
Junto a mí aparecías.
Justo a mí me pasa esto...

Pasaron años hasta nuestro reencuentro.
Aunque te hayas apropiado de mis recuerdos.
Esporádicamente, es cierto.
En casualidades, ya no creo.

Nunca se había realizado nada de ese sueño.
Es verdad también, que no hubo demasiados encuentros.
No se tu, pero yo siento.
No se más, pero quiero.

Y ahora que he vivido lo que es estar en tu cielo,
voy a seguir soñando, aunque no sea nada nuevo.
Que sepas que no es misterio:
mi búsqueda fue en silencio.

5.12.05

Coloso

Nunca te van a ganar
aquellos que ansían vencerte.
Eres capaz de engañar
centenares de gentes hirientes.

Murmuras consejos desde tu edad,
mientras guardas secretos de nieve;
como la mejor amistad,
tu alma es enorme, para quien la tiene.

Tus besos no paran jamás,
tan dulces, tan húmedos; van y vienen...
Y pueden hacerte jugar,
y pueden ahogarte si quieren.

2.12.05

Salimos?


No te aferres

Ella tenía una vida "normal".
Su novio, su trabajo, su perro, sus placeres.
Un día se le le cayó uno sólo de sus apoyos.
Y nada volvió a ser igual.
De todo a nada.
De nada a nadie.
De nadie a todos.
Enloqueció. Fue feliz por un momento.
Murió violada por su perro, cruza con pony.

······························· 0 ·······························

Él tuvo su época de gloria.
Fue querido y quiso.
Fue amado y amó.
Fue feliz por un momento.
Un día, se le detectó una entorsis cervical.
No hubo tratamiento eficaz.
Lo atropeyó un coche eléctrico,
en una calle sin semáforo.

Aguarda


Satelital

Buena excusa encontraste
para salir del paso.
Sería esta la única vez que
la tierra giró para vos.

Estaba todo dicho, y de repente,
quisiste recordar algo.
Ni el momento ni el lugar
resultaron adecuados.

Si hay algo en esta vida
que tenga una respuesta,
al menos simple; no creible,
pero en estado de pureza.

Entonces estaré toda la noche
esperándote aunque duela,
y así, noche tras noche,
hasta que mi corazón diga basta.

Y si por una de esas nobles
y adorables circunstancias
encuentro tu rostro frente a mí,
sabré que todo lo hecho no fue en vano.

Y aunque sea muy personal
nada de eso tendría desperdicio,
reconstruiré mi alma devastada
y sabré esperar otra buena excusa.

1.12.05

La yapa


Sentido

Corres, no miras. No mires, no.
Siente, no pienses.
Recuérdame,
yo no te olvidaré.

No importa cuánto hemos vivido.
No importa el espesor de la distancia.
No me importa decírtelo.

Vuelves, te vuelves. No vuelvas, no.
Quédate, no escapes.
Espérame,
yo voy a hacerlo.

No quiero quedar en la nada.
No quiero abrazarme a la soledad.
No me importa decírtelo.

Quieres, ¿me quieres? No quieras, no.
Sonríe, dulzura.
La agonía,
ahora la tengo yo.

No puedo matar lo que siento.
No quiero matar lo que siento.
Y voy a decírtelo.

Cuando estoy contigo, comienza todo a tener sentido.

Agua arada


Mucho dentro

Pienso. Leo. Miro. Creo.
Espero. Te espero.
Miento. Me miento.
Siento la extraña sensación
de, por primera vez, no decir lo que siento.

Guardo. Escondo. Entiendo.
Cuido. Te cuido.
Tiemblo. Me protejo.
Sé que tal vez esto me lleve
a perderte, y por dejarte, me dejo.

Pierdo. Sufro. Freno. Vuelvo.
Quiero. Te quiero.
Callo. ¿Me equivoco?
Animado por experiencias anteriores,
no voy a guardarme nada dentro.

30.11.05

Blitz

Tu camino

No tardo en darme cuenta,
y me rehuso a los habituales,
tan demodé, rituales
que denuestan todo indicio de amor.

Mi amor es así, violento,
peca de impaciente
y se deleita sólo verte
porque sabe que más no habrá.

Mas si al menos pudiese encontrar
un camino que
(aún largo) fuera el tuyo
todo lo demás, no me importaría.

29.11.05

Ternura

Hoy

Hoy no voy a cuestionar lo efímero del amor,
pero sí la intensidad del mismo.

Hoy, ni voy a preguntar por su paradero,
sólo por si tu lo has visto.

28.11.05

Cristalina

La cuestión de hoy

Como un esclavo fugitivo
(deambulando sin rumbo)
carente de identidad
y solo en el mundo.

Como un demente furtivo
(sin manicomio propio)
intentando reivindicar
ideales con insomnio.

¿Cómo una promesa que no fue
(aunque pudo haber sido)
y con más derrotas que victorias,
pudo amarte tanto como yo?

25.11.05

El

Especies I

A veces vuelven esos momentos en los que no sabés qué hacer.
Ondulaciones producidas por un cúmulo de imponderables,
realmente innecesarios,
aborrecidos en su mayor parte
y, afortunadamente,
rechazados con anticuerpos que sé que siempre están ahí.
Parecen querer asentarse dentro...
resultan difíciles de controlar,
deseándose instalar, fervientemente.

Y quieren amigarse...
pasar a ser parte de un círculo más vicioso que íntimo,
e inundado por placeres inalcanzables hasta cierto punto,
glorificados por inmensas muchedumbres,
aunque podridos y degradados por dentro,
culminando así una odisea entre sabios y sabiondos
que nunca terminan de explicarse
cómo puede existir esta especie.

Dydaq

24.11.05

Flor Athina

Corazón difuso

Qué será mi amor,
que perdido quedo
y es que yo no puedo,
seguir sufriendo el dolor
del deseo inconcluso,
de mi corazón difuso,
no pares a buscar razón.

Y cuando llueve mucho,
quizás, cuando más disfruto
aunque sea exterior,
me despierto y te veo
felíz, y te creo,
pero es lo mejor
que se tome distancia,
limitese la confianza,
y me quede sin vos.

Pero eso me duele
(no sabés cómo duele)
llega mínimo al sol,
que sale cada día
y tu rostro acaricia,
embelleciéndolo.
Dónde tu luz no me llega
soy oscuro y me niega
decirte quién soy.
Porque soy peligroso,
sabio destino, deseoso
de separar nuestro amor.

Dydaq

23.11.05

La dictature c'est ferme ta gueule, la democratie c'est cause toujours

Presta atención

Parte de mí

Despierto encuéntrome a veces,
soñando adrede futuros,
que la caída del sol amortigüen,
dejando paso a otro mundo.

Pariendo dudas hasta el fin,
sumando rechazo a rechazo.

Saboreando derrotas feliz,
con la victoria en el anonimato.

Dydaq

22.11.05

Media tarde

Súplica a la deriva

Si supieras a dónde sería capaz de llegar
esperarías un momento antes de irte,
para dejarme sólo un minuto más
y explicaciones sin sentido esgrimirte.

Barajando todo tipo de situaciones,
a las que prefiero no hacer referencia,
serías, en ese caso, algo menos
que una pulcra oyente de mis carencias.

Por eso te pido, que al menos hoy,
no me entregues a mi solitaria deriva,
esa mala compañera que no hace más
que reivindicar mis glorias desvanecidas.

Escucha, por favor, estas palabras,
eso sí, sin pronunciar ni un solo chasquido,
y entenderás de una vez al fin
que mi corazón no late si no estás conmigo.

Dydaq

Luz

21.11.05

Poesía?

Bleiben ist nirgends Jean-Michel Maulpoix Traducción de Luisa Etxenike
(...)

VII

No hay ningún lugar en el cielo que te convenga.
Ni tierra que espere tus huesos.
Ni cuerpo que vaya a liberarte.
Ni alma con la que puedas esperar vestirte.
Vives en el intersticio.
Entre el polvo y los dioses.
Atrapado. Pillados los dedos con la puerta.
Tu grito no despertará a nadie.

*Jean-Michel Maulpoix (Montbéloard, 1952) es poeta con una larga trayectoria que se descubre en libros como Une historie de bleu (1992), L´ecrivain imaginaire (1994) y Domaine plublic (1998). Ha publicado ensayos sobre Michaux y R. Char, junto a textos de poética como Du lyrisme (2000) y Le poète perplexe (2002). El poema aquí presentado pertenece a la antología La cabeza de de Paul Verlaine (2004), Bassarai Ediciones.

2.11.05

Bienvenida

Bienvenida a mi, bienvenida a ti, bienvenida a todos.